El técnico

La técnica de Mats Hendrik Krämer convence tanto en la oficina como en el campo. Este trabajador especializado y futbolista lleva dos años ocupando un puesto fijo en la plantilla de la asociación deportiva de sordos.

Siempre me ha interesado la técnica. Pero fue cuando terminé la secundaria en Dortmund y unas prácticas en ThyssenKrupp Steel Europe cuando realmente le pille el gustillo, por lo que envié una solicitud para conseguir un trabajo. A mediados de enero de este año finalicé con éxito mi formación profesional: durante tres años y medio he aprendido todo lo que tiene que ver con la técnica de conformación tanto en el emplazamiento Siegerland de ThyssenKrupp Steel Europe como en la escuela de formación profesional. En algunos momentos todo esto ha supuesto un verdadero reto, ya que nací sordo. Por ejemplo, necesito la ayuda de un intérprete y más tiempo que el resto para prepararme para los exámenes. Pero he tenido la suerte de contar con la gran ayuda de todos mis compañeros y de mi formador, que ha sido mi gran apoyo.

Ahora estoy más que satisfecho con mi trabajo de especialista en la línea de corte y separación en el emplazamiento de Kreuztal-Eichen. Estoy especialmente orgulloso de haber podido empezar a trabajar sin impedimentos con un contrato fijo en una empresa de prestigio, ya que hoy en día esto no es algo que se pueda dar por sentado. Me encanta mi trabajo.

“Para poder llevar una vida como la mía, es preciso organizarse bien”.

MATS HENDRIK KRÄMER, trabajador especializado en Kreuztal-Eichen

Estoy enormemente agradecido a mis superiores, que en el marco de las posibilidades me dejan compatibilizarlo con mi deporte, que para mí es muy importante. Desde que puedo andar le doy patadas al balón. Cuando tenía tres años ya jugaba en la calle con los niños del vecindario, luego con mis tíos y abuelo, forofos del fútbol y, finalmente, con el club FC Eiserfeld en Siegen, de donde vengo. Mis virtudes: técnica, dribles, pases, duelos. Hace cuatro años me descubrió el entrenador nacional de la plantilla alemana de sordos, desde 2012 formo parte del equipo nacional y defiendo el centro del campo con el número 6.

He vivido muchas cosas durante los últimos dos años. He jugado con nuestro equipo en el Campeonato Mundial de Fútbol 2012 para sordos que se celebró en Ankara, donde alcanzamos el quinto puesto, y el año pasado participé en los Juegos Olímpicos para sordos en Sofía, donde logramos la medalla de bronce. Para poder llevar una vida como la mía y poder compaginar el trabajo, el deporte y la vida privada, es preciso organizarse bien, cosa que yo consigo perfectamente ya que tengo mucha fuerza de voluntad y soy muy disciplinado.

Además del trabajo continuo en turnos y los entrenamientos regulares de mi club en Siegen junto con los partidos de liga los domingos, voy de dos a tres viernes al mes a Fráncfort del Meno para entrenar. Lamentablemente no me queda demasiado tiempo para la familia, los amigos y el tiempo libre, ya que cada minuto de mi vida está programado. El invierno pasado fue una excepción puesto que sufrí una lesión muscular que me obligó a tomarme un descanso en el fútbol, lo que me costó bastante ya que de lo contrario siempre doy el 200 %. En febrero empecé de nuevo a entrenar. Mi próxima meta deportiva es el Campeonato de Europa 2015 en Alemania, en el que estoy convencido de que el título se quedará en casa.

Y, en el plano profesional, me figuro que en el futuro haré una formación adicional, pero ahora quiero trabajar un par de años para recopilar experiencia.