Trabajo en equipo en Shanghái: trabajar en tiempos de la pandemia de coronavirus

El brote del nuevo coronavirus ha tenido un impacto masivo en nuestra vida cotidiana. La vida pública se ha paralizado en muchos lugares. A los expertos de todo el mundo les preocupan las capacidades de los sistemas de salud. Thorsten Heidack, CEO del negocio de la construcción de instalaciones de thyssenkrupp en China, se encontraba en Shanghái en el momento del brote.

Para proteger a su equipo durante la pandemia, reaccionó rápidamente.
¿Cómo vivió el brote de COVID-19 como gerente y cómo afrontó su equipo los desafíos impuestos por el nuevo virus?

Una situación sin precedentes

Heidack estaba en Shanghái durante el brote de la epidemia de coronavirus. "Para ser honesto, esta situación era completamente nueva para nosotros. Fue un reto porque es un virus tan desconocido y que se propaga rápidamente", recuerda el CEO.

Como la guardería local está cerrada durante más de tres meses, el brote no sólo afectó a su vida profesional sino también a su vida privada: "Necesitaba cuidar de mi hijo pequeño para mantenerlo ocupado en este momento tan especial. Por otro lado, también fue una experiencia muy bonita e inolvidable estar junto a mi familia a toda hora durante mucho tiempo. Rápidamente nos acostumbramos a la 'nueva vida'", recuerda Heidack.

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Thorsten Heidack y su familia decidieron quedarse en China a pesar del brote de la pandemia de coronavirus.

Cuando el virus se propagó rápidamente por China a principios de marzo, Heidack estuvo en cuarentena domiciliaria durante 14 días porque sus vecinos habían viajado anteriormente en un avión junto con una persona infectada. "Estar obligado a permanecer en casa es realmente una sensación extraña, especialmente porque ocurrió justo en mi cumpleaños, lo celebramos virtualmente con la familia y los amigos", dice Heidack. "Sin embargo, me alegró pasar la cuarentena con mi esposa e hijo en casa en lugar de estar en cuarentena en otro lugar - y estábamos sanos."

Mantener la calma ante una pandemia mundial

Como el virus aún no se había propagado más allá de las fronteras de China y el resto del mundo seguía mirando a Asia con preocupación, Thorsten Heidack recibió al principio muchas llamadas y mensajes de sus amigos y parientes en Alemania que estaban preocupados por su seguridad. "Nuestra familia y amigos nos abordaban con preguntas del tipo: ¿cómo estáis? ¿Os sentís seguros? ¿Cuál es la situación?", añade.

En cambio, la población de Shanghái permaneció relativamente tranquila después de que quedó claro qué medidas debían adoptarse para contener la propagación del virus. "Vimos que las medidas adoptadas por el gobierno chino estaban surtiendo efecto y que la situación se estaba volviendo cada vez más estable y controlable", recuerda Heidack.

La familia discutía diariamente si debían volar a Alemania o quedarse en China. Sin embargo, decidieron quedarse. "Poco a poco fuimos aceptando la situación y creo que lo más importante es que nos mantuvimos positivos y aceptamos que era lo más seguro que podíamos hacer", recuerda Heidack.

"Encargábamos comida a domicilio y los que cuidaban de nuestro vecindario eran muy amables y educados. Nos sentíamos seguros aquí, y por eso decidimos quedarnos", comenta Heidack. Mirando hacia atrás, el CEO está seguro, "¡Fue la decisión correcta! Me gustaría darles las gracias a todas las personas que nos apoyaron en esta situación especial."

La seguridad y el trabajo en equipo en tiempos de coronavirus

Pero por supuesto, el brote no sólo afectó a su vida personal. Como CEO de la división china de construcción de instalaciones de thyssenkrupp, Thorsten Heidack y su equipo eran responsables de la salud de sus 160 empleados en las áreas de Shanghái y Pekín.

En esa época, las medidas más importantes para combatir el coronavirus eran las mascarillas y la ropa de protección. "El virus estaba en una etapa temprana y era nuevo para todos. La gente no era consciente de su gravedad ni de la rapidez con la que se propaga. Desde el principio, tuve la sensación de que teníamos que comprar suficientes mascarillas para proteger a nuestros empleados", dice Heidack. "Así que cuando estuve en Pekín el 22 de enero, escribí un correo electrónico a mi gerente de seguridad laboral para que se comprasen suficientes mascarillas para nuestras oficinas en Pekín y Shanghái". Una decisión rápida y previsora que valió la pena, ya que las mascarillas se agotaron en los mercados al día siguiente. "Me alegro de haber tomado esta decisión antes de que la situación se volviera grave", comenta Heidack.

Los expertos en construcción de instalaciones evacuaron sus oficinas en Shanghái en muy poco tiempo.

Cuando Heidack habla de momentos especiales, también recuerda las preocupaciones que tenía por su equipo justo antes de las fiestas de celebración del Año Nuevo chino. "Me preocupé bastante cuando tuvimos dos compañeros con síntomas, porque solo una semana antes habíamos celebrado nuestra cena anual con todos los compañeros", explica el CEO. Poco después, Heidack y su personal evacuaron sus oficinas en solo dos horas para minimizar el riesgo de propagación. "Lo más importante para nosotros era que todos los compañeros se mantuvieran sanos", dice Heidack. Afortunadamente, ambos compañeros dieron negativo más tarde.

Hasta la fecha, no ha habido ni un solo caso de COVID-19 en la plantilla, informa el CEO: "Puedo decir que, como equipo directivo, hemos hecho un buen trabajo juntos - ¡ahora todos queremos superar esta pandemia con buena salud y asegurar la continuidad del negocio lo mejor que podamos!"

De nuevo a toda marcha: trabajar después del COVID-19

Bajo la premisa de estrictas precauciones de viaje y seguridad, el equipo ya ha comenzado a reanudar el trabajo en la mayoría de sus emplazamientos en China.

Por otro lado, Heidack y su equipo también se prepararon en consecuencia para poder trabajar con flexibilidad desde casa. Heidack está satisfecho con la rapidez con la que su organización se ha adaptado a los nuevos métodos de trabajo: "Nos hemos adaptado fácilmente. Según la información recibida de nuestros empleados, nuestra comunicación ha mejorado aún más porque se ha invitado a más personas a participar en nuestras reuniones virtuales y los compañeros han podido contribuir con sus ideas y aportar diferentes perspectivas a nuestros proyectos".

Bajo estrictas medidas de salud e higiene, los empleados volvieron al trabajo y a sus proyectos de clientes.

Comunicación abierta y la estrecha colaboración con los clientes

Sin embargo, ante la paralización temporal de la producción, también el negocio de la construcción de instalaciones en China espera retrasos en algunos de sus proyectos dependiendo de dónde se ejecuten. "En algunas provincias, la situación era mejor y pudimos empezar a trabajar antes", explica Heidack. "Pero en otras, todavía estamos analizando la situación y afrontando las dificultades", añade Heidack.

En estos tiempos difíciles, la empresa está trabajando aún más estrechamente con sus clientes. "Haremos todo lo posible para apoyarlos y superar esto juntos. Es importante para nosotros estar lo más cerca posible de nuestros clientes, hablar con ellos y transmitir el mensaje de que estamos ahí para apoyarlos de la mejor manera posible", explica Heidack.

El área de negocio construcción de instalaciones de thyssenkrupp es un proveedor líder en planificación, construcción y asistencia técnica para sistemas e instalaciones industriales.

La pandemia en retrospectiva

Reflexionando sobre las últimas semanas, el CEO está satisfecho con las medidas tomadas por el Grupo y el gobierno local. "La situación era nueva para todos nosotros y también para mí como gerente", dice Thorsten Heidack.

Mientras que la situación en Shanghái y Pekín parece estar bajo control, el CEO aconseja a sus compañeros internacionales que se tomen en serio las medidas de distanciamiento social y sigan cumpliendo las medidas preventivas: "Es mejor quedarse en casa, mantener la distancia, usar mascarillas si es necesario y lavarse